Escribo para viajar a lugares donde nunca estaré, para vivir vidas que nunca tendré. Para descubrir la cara oculta de la luna y llegar al fondo del mar. Para entender porque suceden las cosas a mi alrededor y averiguar las razones del comportamiento de la gente. Para dar un significado al pasado, un vistazo al futuro y una mirada al presente... martes, 28 de abril de 2009
Escritura
Escribo para viajar a lugares donde nunca estaré, para vivir vidas que nunca tendré. Para descubrir la cara oculta de la luna y llegar al fondo del mar. Para entender porque suceden las cosas a mi alrededor y averiguar las razones del comportamiento de la gente. Para dar un significado al pasado, un vistazo al futuro y una mirada al presente... miércoles, 26 de noviembre de 2008
Venganza
Permanecía quieta. Observando. En tensión.
Y cuando vio que él hizo un gesto, se lanzó hacia aquella vena palpitante de su cuello. Por primera vez, no mataría para sobrevivir. Por primera vez la movía un sentimiento que no conocía, una sensación de rabia le llenaba todo su cuerpo. Después de mucho tiempo recordó que una vez había sido humana y no una loba... y que la que yacía a sus pies, con sus ojos vacíos y la mirada perdida, era su madre. No le importó el destello plateado que el hombre tenía en las manos, manchado de sangre. No le importaron sus ojos llenos de terror cuando estuvo a unos pocos centímetros de él. Ni siquiera el pánico en su rostro, el temblor en su cuerpo, el cuchillo cayendo al suelo, clavándose al lado de las grandes botas marrones que llevaba, el grito que nunca se llegó a oír en el bosque. No le importó nada... tan sólo el sabor metálico, ligeramente dulce, deslizándose por sus dientes.
domingo, 20 de julio de 2008
Alas

Miró sus alas.
Observó cada pequeño detalle.
Era la primera vez que las iba a usar.
Le parecían majestuosas, lo mejor que tenía.
Ya se imaginaba volando sobre la tierra, descubriendo nuevos confines del horizonte, planeando sobre la ciudad…
... volando.
Cogió carrerilla para darse impulso.
El suelo desapareció bajo sus pies…
... pero descubrió demasiado tarde que la cera no servía para alcanzar el sol.
.
jueves, 26 de junio de 2008
La luz del cielo

Vio la estela de luz en el cielo. Se dirigía a la Tierra. Corrió rápido, tan rápido que llegó el primero al gran agujero que se creó en el suelo. Había mucho humo y polvo flotando en el aire. Sin pensarlo, se internó. Nunca había tenido miedo, además, ¿qué misterios se esconderían allí?
No estuvo mucho rato, apenas un par de segundos. Al salir se encontró con el resto de los curiosos que llegaban en esos momentos. Se confundió con ellos. Nadie tenía que saber que él había llegado antes, que él había entrado, que él....
Cuando llegaron los periodistas, los reporteros, la televisión y todo el resto de medios de comunicación, se escabulló y regresó a su casa. Como si nada hubiera pasado.
Al cerrar la puerta, dejó salir un suspiro de relajación. Su mano se dirigió al bolsillo derecho del chaleco. Con cuidado, con mucha delicadeza, sacó el pequeño objeto que había ocultado allí. Lo depositó en su otra mano y lo admiró como sólo se puede admirar el tesoro más valioso del mundo: en sus manos resplandecía y latía con fuerza una estrella.
.
(26/06/08)
domingo, 18 de mayo de 2008
Juegos
No luches. No te va a servir de nada. Mira a tu alrededor: no hay salida. Llevas mucho tiempo caminando y todavía piensas que hay esperanzas. Iluso. Todos sois iguales. Fuiste un ingenuo al pensar que no te iban a engañar.Venga, sigue andando, sigue cansándote. Al final descubrirás que habría sido mucho más fácil quedarse quieto, no cansarse tanto para nada. El resultado va a ser el mismo. Como sucedió con los demás. Que patéticos sois los humanos.
No malgastes tus fuerzas: yo vivo aquí desde siempre, tú acabas de llegar al laberinto.
Te he advertido. Te he dado una hora para rendirte… pero veo que quieres seguir luchando. No sé para qué. Ya he ganado. Ni siquiera me importa por qué vas desenrollando un ovillo. Ahora es mi turno del juego.
.
jueves, 13 de marzo de 2008
Luna

Érase una vez un mundo repleto de oscuridad, donde el negro siempre estaba presente, donde nunca se veía nada. Érase hombres, niños, animales, pájaros, peces, plantas. Érase que se era también su desesperación al cabo de mucho tiempo. Érase que se era el comienzo de un gran llanto, de todos los seres vivos existentes en la Tierra. Érase que se era que las lágrimas de los animales subieron al cielo, formando las estrellas que hoy brillan. Érase que se era que las lágrimas de los hombres subieron también todas juntas. Y érase que se era la Luna en el cielo.
.
domingo, 27 de enero de 2008
Película
lunes, 21 de enero de 2008
Notas en la calle
A pesar del frío, el guitarrista se mantenía impasible en medio de la plaza. Tocando y tocando, dejando que las notas surgiesen, sintiéndose acompañado por ellas, sin hacer caso a la gente que deambulaba, aquí y allá, a su lado, haciendo fotos a la fuente, hablando o simplemente paseando. Sin percatarse de él, sin darse cuenta de su presencia. Tampoco le importaba. No, a él nada le afectaba eses ir y venir constante. Dejaba que sus dedos se deslizasen por las cuerdas de la guitarra, trasportándole a un mundo que sólo él conocía, que sólo él estaba. Un mundo hecho por y para él mismo. Lo demás no importaba. Ni la gente, ni el frío, ni el ruido. Nada.
Sólo la música… que salía de su guitarra.
Sólo eso
domingo, 13 de enero de 2008
Regreso
- ¡Hola!- ¿Quién eres?
- ¿No me recuerdas? Antes solíamos estar siempre juntas. Incluso pedías que me fuera porque no te dejaba tranquila. Te quejabas mucho de que era una molestia y un incordio, que no te dejaba vivir la vida…
- Ah, ya sé quién eres. Y lo siento. Siento mucho haberte dicho todas esas cosas. Desde que te fuiste una parte de mí desapareció. Me he sentido vacía desde entonces y no sabía porqué. Como desee tanto que desaparecieras, olvidarme de ti, mi deseo se cumplió. Ahora sé que fue un gran error. Uno de los grandes. Te pido perdón. No te vayas de nuevo, por favor. Quédate a mí lado. Sé de nuevo mi musa…
- ¿Aunque te haga soñar despierta? ¿Aunque te sumerja en mundos lejanos y aventuras sin descanso? ¿Aunque te llene la cabeza de historias que no puedas acordarte siquiera de en qué mundo vives?
- Si, a pesar de todo eso te necesito, que no son inconvenientes sino ventajas. Quiero que vuelvas, que te quedes.
- Entonces, no se hable más. Vuelvo. Me quedo.
- Gracias.
- No, gracias a ti que me has aceptado de nuevo aunque sabes las molestias que causo…
- Molestias si, muchas, pero todas ahora son bienvenidas. Ven. Ven a mi lado y juntas busquemos las palabras para rellenar las hojas en blanco.
lunes, 17 de diciembre de 2007
Luz de luna

Porque la noche no es el final
Porque la oscuridad no es eterna
Y la luz siempre encuentra una forma de escapar
~~~~~~~~~~~~~~~~
¿Recuerdas lo que siempre me decías cuando me abrazabas y rodeabas con los brazos? Que nada podía dañarme, que nada podía herirme mientras estuviera a tu lado. Mientras estuviéramos juntos. Sí, era verdad: a tu lado el mal no podía alcanzarme, nada malo podía pasarme. Tal y como prometiste. Tal y como me dijiste. Pero callaste la parte más importante. No me revelaste la dura y cruel verdad detrás de la verdad. Quizás no lo sabías entonces, cuando pronunciaste esas palabras que me conquistaron. Quizás no fue hasta un tiempo después que te diste cuenta. Y callaste. Cruel silencio. Mortal mutismo. Despiadada omisión.
¿Y ahora que hago? Dime. Ahora que te has ido, ¿qué debo hacer? ¿Cómo puedo no recordarte? ¿Cómo puedo olvidarte, tal y como es tu deseo? Lo siento, en esto voy a desobedecerte. No pienso apartarte de mi memoria, de mis recuerdos y de mi vida por mucho que lo hayas pedido en tu último deseo antes de irte para siempre. Lo siento, por una vez no voy a hacerte caso. Te recordaré y seguiré pensando en tus brazos, ahora invisibles, que me rodean y me protegen por y para siempre.
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Sin Título
------------------------------------------------------------------------------------------------
.
¿Lo oyes? Se acerca. Está aquí.
¿No lo sientes? ¿Qué que es? ¿No lo sabes todavía? Observa con atención.
No, no es lo que ves a tu alrededor, ni lo que te muestran con colores brillantes y luces resplandecientes. Ni siquiera es algo material o tangible… es difícil de explicar: aparece ahora pero también puede aparecer en cualquier momento. Sucede en este instante y, simultáneamente, en el pasado y en el futuro. Todo junto y todo separado. Es y no es. Se ve y no se ve. Se nota, se siente. Es misterioso y desconocido a la vez que familiar y cercano. Es un poco de todo y un poco de nada.
No le puedo dar un nombre concreto porque no lo tiene y es todos a la vez: sólo cuando lo descubras sabrás a qué me refiero. Y verás que es todo eso que te digo y mucho más que no se puede describir con las palabras que existen a lo largo y ancho de este mundo.
viernes, 23 de noviembre de 2007
Cárcel de incomprensión y silencio
Me atas.Me limitas.
Me siento prisionera.
Aunque no te des cuenta, me encierras.
Y me gustaría poder ser libre,
libre de pensamiento.
Y alma.
Y saber y hacer lo que realmente quiero.
Y que lo conozcas
Y que sepas comprenderme
No te das cuenta.
Nunca lo has hecho.
O has intentado hacerlo
Parece que no te importa.
Sé que no es verdad.
Que siempre estás ahí.
Pero demuéstralo.
No me ignores.
No me hagas sentirme una prisionera,
Que sólo habla con su carcelero
En determinados momentos.
Así es como me siento
Así es como lo veo
Y no estoy sola
En esta cárcel de silencio e incomprensión que me rodea.
¿Cómo qué no te das cuenta?
¿Por qué es tan difícil
que mires un instante a tu alrededor
y nos observes,
nos mires más allá de las apariencias,
que llegues hasta nuestro interior?
Puedes hacerlo
Tan sólo...
.... tan sólo tienes que intentarlo.
Es más fácil de lo que parece.
Te lo aseguro.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
¿Recuerdas, Atenea?
¿Recuerdas, Atenea, cuando éramos dioses, cuando éramos inmortales?Podíamos hacer lo que deseáramos: volar hasta la estrella más lejana del universo, sumergirnos en el mar más profundo, escalar la montaña más alta… Ser lo que quisiéramos ser, sumergirnos en los sueños y no salir hasta que decidiéramos, transformarnos en cualquier objeto, cosa o persona sin importar lo que sucediese, viajar hasta los confines y experimentarlo todo…
Creer que todo era posible, que todo lo podíamos hacer realidad...
Éramos inmortales.
Éramos dioses.
Pero ahora… ahora sólo somos simples mortales. Con pies firmemente amarrados al suelo, con el mismo cielo sobre nuestras cabezas todo el tiempo, con cadenas invisibles que nos atrapan y condenan a esta existencia monótona y gris, lejos de los colores de la inocencia, lejos de todo lo que una vez conocimos, lejos de nuestros sueños, lejos de lo que una vez fuimos...
Nos convertimos en simples seres humanos con sus miedos e inseguridades ante el futuro incierto y desconocido, sin recordar que uno mismo puede construirlo como y cuando quiera.
Nos convertimos en lo que somos ahora.
Nos convertimos en adultos.
¿Recuerdas, Atenea, cuando éramos dioses, cuando éramos niños?
martes, 16 de octubre de 2007
Máscaras
La vida es un baile de máscaras y disfraces.Escondemos el propio yo tras una careta que mostramos a los demás. Nos refugiamos en el misterio para que no nos hagan daño, para que no nos descubran totalmente, para ser las personas que los demás quieran que seamos, para fingir lo que no somos por agradar a los otros. Y, en cada situación no escogida, elegimos un disfraz diferente de lo que realmente somos: aquí y allá, en un lugar u otro, en la escuela, en la calle, en el trabajo, en el tiempo libre, con unas personas o con otras… Nunca somos los mismos, nunca somos nosotros realmente. Nos sumergimos en el engaño que nos rodea. Mezclamos las identidades sin mostrar nunca la auténtica… hasta que, al final, puede que lleguemos a perder la verdadera en este baile de máscaras y disfraces que es la vida.
miércoles, 3 de octubre de 2007
Mirada al pasado

Despacio, pasaba las hojas del cuaderno. Una tras otra se revelaban ante sus ojos llenas de letras, de tiempos pasados, de sueños inacabados, de fantasías incompletas… No hacía mucho tiempo de todo eso pero, para él, parecía que toda una existencia había transcurrido. No se reconocía ahora en esos trazos, aunque sabía que eran suyos, que una vez había escrito en ese cuaderno… pero ahora ya no quedaba nada: aquella persona se había ido diluyendo con el tiempo.
Siguió pasando las hojas, sin leer apenas, sólo maravillándose de lo que había sido capaz de hacer una vez. ¿Volvería esa persona? ¿Volvería a ser como antes?
No lo sabía pero esperaba, deseaba, que no se hubiese marchado muy lejos ni tampoco para siempre. Que el tiempo perdido se pudiera recuperar…
lunes, 3 de septiembre de 2007
El paseo

Recuerdas ese paseo, ¿verdad? Siempre me quejaba de lo sucio que estaba el muro que existía a la derecha, con todas aquellas pintadas, letras y dibujos. Ahora hay una fábrica que no deja de expulsar humo negro y contaminación. Y, si mal no recuerdo, a la izquierda había árboles. Sí, creo que sí, ya el suelo siempre estaba lleno de hojas secas en otoño. Aunque me cueste reconocerlo, estaba mucho mejor antes, sin estos altos edificios de oficinas que tapan los rayos de sol. Cómo ha cambiado todo. Debo reconocerlo, a veces, el pasado es mucho mejor que el presente. O, al menos, en este caso, para este paseo que ya sólo existe en mi memoria y en la tuya.
jueves, 12 de julio de 2007
La mirada

Y mientras miraba aquella fotografía supo que era todo lo que le quedaba de él que no fueran recuerdos en su mente. Intentaba recordar sus rasgos, su sonrisa, su cara... pero no podía: todo en su mente era confuso y borroso. Sólo recuerdos felices de aquellos días de verano, de aquel tiempo en el que fue tan feliz, de aquel año en el que conoció el verdadero significado del amor. Pero de él, de él sólo tenía esa fotografía. Nada más. Sí, era verdad que podía describir su personalidad (tan alegre, tan vivaracho, tan optimista), también podía contar que su voz transmitía seguridad y alegría, que nunca se aburrieron y que le mostró todo lo que se podía imaginar de la vida y mil cosas más. También podía contar cientos de anécdotas de aquellos pocos días que pasó en su compañía, pero de su apariencia, de su cuerpo, de su rostro... no tenía ningún recuerdo.
Tan sólo esa fotografía que mostraba parte de su cara y ese brillo en los ojos que le caracterizaba.
Nada más.
miércoles, 27 de junio de 2007
El Hada y la Luna
El Hada y la Luna- ¿Qué ves cuando me miras?-, preguntó la Luna a la pequeña figura que se había posado junto a ella, observándola. Pero la ligera hada nada dijo, nada pronunció, sino que siguió allí, atentamente, estudiando los rasgos de aquella que iluminaba el cielo cada noche.
-¿Qué ves?-, volvió a repetir, pero el diminuto ser nada dijo.
Y, así, una frente a la otra, las estrellas fueron pasando a su lado, saliendo, escondiéndose, cambiando de lugar, ocultándose entre las nubes, guiando a los viajeros perdidos... para, finalmente, desaparecer y dar paso al día.
Fue entonces, cuando ni tan siquiera el primer rayo de luz había aparecido por el horizonte lejano, que el hada se levantó, dejando que sus transparente alas se envolviesen con la luz mágica que existe entre la noche y el día: un diminuto punto de luz en medio de miles parecidos. Pero era especial. Ninguno más era como ella, ni lo sería nunca. Alzó los brazos, sonrió alegre a la mañana que nacía, mientras sus pies seguían posados en la Luna. Cerró los ojos, para sentir mejor la transición de la noche y el día.
Y, mientras, la Luna observaba fascinada: nunca antes había visto tal despliegue de luz, ella, que siempre había gobernado el cielo, se sentía pequeña e indefensa ante tan grande fuerza.
Tan rápido como empezó, acabó todo, y, de nuevo, ahí estaba, la pequeña hada sentada, observándole atentamente, tan diminuta, tan ligera, pero tan fuerte, tan poderosa.
Nada se dijeron.
No hizo falta.
¿Qué ves cuando me miras?
Veo tu luz
.
lunes, 11 de junio de 2007
Tiempo

Tiempo
¿Qué es el tiempo?
Algo sin sustancia, sin cuerpo, sin alma.
Algo a lo que nosotros mismos damos existencia dejando que gobierne nuestra vida, sin llegar a darnos cuenta de que es al revés: que nosotros somos los dueños de esas manecillas que giran sin cesar... y que podemos pararlas cuando deseemos.
Pero, como la sociedad nos ha enseñado a idolatrarlo, seguimos siendo sus esclavos sin percatarnos de que esas cadenas se encuentran en nuestra imaginación solamente.
Tic, tac, tic, tac.
Y las horas pasan porque queremos
miércoles, 21 de febrero de 2007
Mariposas

Mariposas
- Niña de ojos tristes ¿por qué lloras?
- Porque el mundo es gris
- Déjame tus lágrimas y yo las transformaré en mariposas que volaran por los cuatro vientos lanzando esperanzas, ilusiones y sueños
- Niña de ojos tristes ¿por qué tiemblas?
- Porque el mundo es frío
- Ven, acércate, dame un abrazo y siente el calor humano que toda persona tiene en su interior
- Niña de ojos tristes ¿por qué te apenas?
- No sé que hacer. No encuentro razón alguna para seguir.
- Ven, mira y alégrate: hay un mundo que te espera. Puedes hacer cualquier cosa, ya averiguarás lo que quieres cuando sea el momento. No te preocupes.
- Niña ¿por qué todavía estás triste?
- Porque tú me das todo y yo no te doy nada
- ¿Nada? Me has dado tus lágrimas que he transformado en bellas mariposas. Me has dado tu frío que he transformado en calor. Me has dado tu tristeza que he transformado en alegría. Me has dado todo eso. Niña, mírate, ya una ligera sonrisa aparece en tu ojos
- Lo sé. Las mariposas que nacieron de mi tristeza me besaron hace un momento, alentadas por tus hermosas palabras, borrando mis lágrimas. El calor que me diste ha derretido el hielo que me rodeaba. La pena que sentía se ha transformado en hilos de sueños y esperanzas rodeando mi alma. Y, al final, me he dado cuenta de que todo el mundo da lo que tiene, ya sea bueno o sea malo, sea alegre o sea triste. Gracias, ahora ya sé seguir sola: caminaré tras las mariposas y las ayudaré a borrar la tristeza de otros ojos como tú hiciste conmigo.


